miércoles, 17 de abril de 2013

Subte: podría llegar a otra línea el aire acondicionado


Por la gran aceptación que tuvo el servicio en la renovada línea A, analizan colocar equipos refrigerantes en los viejos vagones de la B o D


  Desde marzo, viajar en la línea A resulta más cómodo gracias a los equipos de refrigeración. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi
Literalmente, corren nuevos aires en el subte . Y es que, tras la buena aceptación que tuvieron entre los pasajeros los nuevos coches con aire acondicionado de la línea A, ahora el gobierno porteño analiza la instalación de dispositivos de refrigeración en algún otro recorrido con gran caudal de usuarios. En ese sentido, los beneficiados podrían ser los ramales B o D, según pudo saber LA NACION de fuentes oficiales.

Si bien por ahora se trata de un plan en plena etapa de estudio por parte de los ingenieros de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), en el mediano plazo ya podría existir una definición respecto de cuál línea será dotada de la confortante tecnología y cómo se realizará el proceso.

Dos son los aspectos que deben ser saldados: en primer lugar, dijeron voceros de Sbase, la adaptación de los coches con los equipos de aire acondicionado; en segundo lugar, tal como sucedió con la línea A, la adecuación de los andenes para extraer aire y que no se acumule el calor emitido por los dispositivos.

Por tratarse todavía de una medida en evaluación, no existe un plazo previsto para su lanzamiento, pero funcionarios porteños no descartaron que la adecuación pueda concretarse durante el año y debutar en el verano próximo, cuando las altas temperaturas así lo demandan.

Como se recordará, entre el 12 enero y el 8 de marzo pasados, la línea A permaneció cerrada para proceder al recambio de la flota de los antiguos coches belgas de madera La Brugeoise. Éstos fueron reemplazados por modernos vagones de fabricación china, comprados por el gobierno nacional.

Entre las comodidades de las nuevas formaciones, se destaca la presencia del aire acondicionado.

Si bien los flamantes trenes sufrieron inconvenientes técnicos durante los primeros días de su puesta en marcha, luego su funcionamiento adquirió regularidad y el servicio de refrigeración fue una de las ventajas más valoradas entre los 167.287 pasajeros que cada día transporta ese ramal que corre por debajo de la avenida Rivadavia, entre Plaza de Mayo y Flores.

Claro que muchos señalaban que el mérito no era del gobierno porteño, sino del nacional que había financiado la compra de la flota.

Ahora que la administración de Mauricio Macri tiene ya el control completo de la red de subtes y con la experiencia de la línea A en carpeta, buscarán mejorar también el confort en otro ramal, lo que en ese caso se transformaría en un logro propio.

Por eso, en Subterráneos de Buenos Aires evalúan la instalación de aire acondicionado en alguna otra línea de afluencia masiva, como la B o la D. La primera vincula Parque Chas con el Bajo y viajan en ella 304.916 personas por día. En la segunda, se trasladan unos 294.999 pasajeros diarios entre Belgrano y el centro.

Según confirmaron voceros de Sbase, actualmente los ingenieros de la empresa estatal analizan cómo deberían ser intervenidos los vagones y con qué equipos, así como los costos y la factibilidad de concretar la modernización.

Pero eso no será todo. En los túneles de la línea A, para contrarrestar el calor emitido por los dispositivos de refrigeración de los coches chinos, fueron colocados más ventiladores. Una medida similar, o con similar efecto, será instrumentada también en la línea que resulte elegida para la disposición del aire acondicionado.

En respuesta a una convocatoria lanzada en el Facebook de LA NACION ( http://www.facebook.com/lanacion ), la mayoría de los usuarios de las líneas bajo la lupa de los especialistas aprobaron la llegada del servicio de refrigeración. Pero muchos consideraron que debe ir acompañado de otras mejoras.

Damián Barrios viaja en la línea D y pidió, en primer lugar, seguridad. "Hoy me paró un punga que salió corriendo cuando vio a un policía en la estación 9 de Julio. Me encantaría ver aire acondicionado y carteles informativos sobre las estaciones, porque hay gente que no se ubica bien. También, más frecuencia", dijo.

Myriam Barreneche Oria, pasajera tanto de la D como de la B, opinó: "Mínimo, deberían funcionar las pocas escaleras mecánicas que hay. En la B tendría que haber limpieza, son un asco las entradas. Y habría que hacer algo con los grafitis".

Fuente: La Nacion

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