lunes, 3 de agosto de 2009

Nº 60, El chaparron



Las dilatadas esperas de las cruzadas de un puñado de trenes,vuelven improductivas las jornadas de los conductores y de los equipos. El día ya terminaba y sólo cinco trenes lo habían colmado de espectáculo para nosotros -ellos y el chaparrón- pero nos quedamos con una amarga impresión de la poca agilidad que caracteriza a nuestros queridos trenes.

Para leer la nota completa hacr click en la imagen. Extraido del blog Todo Trenes.

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