El inicial desaliento ha comenzado a ceder paso a la esperanza, en muchos de los pobladores de Garupá. Principalmente en los vecinos que viven en inmediaciones de la semi abandonada estación del ferrocarril, otrora pujante centro movilizador del transporte de frutas, maderas, pastas celulósica, yerba, té. “Había puestos de trabajo”, explican y, con ellos, había perspectivas de mejor calidad de vida. Es que el ferrocarril para esta ciudad ha sido una importante fuente de empleo y actividad económica. Aquí se cargaba gran parte de la producción misionera destinada al mercado interno argentino.
Fuente: Noticias del 6


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