lunes, 5 de enero de 2009

Cómo es el negocio redondo del grupo Cirigliano


Los dueños de la concesión de TBA reciben subsidios por cada pasaje diario; pero además cuentan con otros fondos para autocontratarse.




“¡Bienvenidos al tren!” solían cantar Charly García y Nito Mestre en sus épocas de Sui Generis. Lo cierto es que en la Argentina el ferrocarril no es un servicio al cual los usuarios quieran acercarse. Millones de personas viajan diariamente desde el conurbano del Gran Buenos Aires hacia la Capital Federal para trabajar y luego regresar a sus hogares. Los servicios son malos y eso no es noticia: no se respetan horarios, hay inseguridad arriba de los coches, los trenes no alcanzan para todos, y se viaja en pésimas condiciones en horas pico.

Pero ¿quién es el culpable de que miles de usuarios padezcan estos problemas todos los días del año? Lo cierto es que los trenes pertenecen a unas pocas familias que tienen la concesión que le otorgó el Estado para hacerse cargo del servicio. El grupo Cirigliano es uno de ellos. Los hermanos Mario y Claudio Cirigliano son dueños de la concesión de Trenes de Buenos Aires (TBA), que dirigen las ex líneas Sarmiento y Mitre desde mayo de 1995, gracias al al ex presidente Carlos Saúl Menem, quien otorgó el control de la empresa. Con estas dos líneas concentran el 40% del movimiento de pasajeros de los trenes metropolitanos.

Subsidio' sinónimo de 'negocio'. El Grupo Plaza-Cirigliano es el principal accionista de Comercio Metropolitano de Transporte (Cometrans) e incursiona en la industria del transporte público con dos empresas. En primer lugar, Emprendimientos Ferroviarios S.A (Emfer), para fabricación de material ferroviario como vagones; y además, Tecnología Avanzada de Transporte (TATSA) para fabricación de colectivos.

El Estado le otorga a los Cirigliano la cantidad de dinero que se necesita para arreglar los trenes. Ellos después eligen a qué empresa contratar. De esta manera se sortea la Ley de Contabilidad y el Estado no controla absolutamente nada”, explicó un diputado de la oposición. Luego detalló: “Ellos mismos, los Cirigliano, presentan a las empresas que van a reparar los trenes. Todos sabemos a cual van a elegir”.

Así el Grupo Cirigliano hace el negocio redondo. Reciben el subsidio por parte del Estado, con ese dinero contratan a Emfer para arreglar los vagones, el dinero queda en su empresa y, de paso, adquieren unidades nuevas para el servicio. De esta manera, poco importa si los agotados usuarios protestan con violencia incendiando vagones.

Vagones por millones. Arreglar cada vagón tiene un costo estipulado de 3 millones de pesos. Una formación completa tiene 9 vagones, por lo que el último incendio de la formación del ex Sarmiento en Castelar le costó al Estado 27 millones de pesos y ningún centavo a la empresa de los Cirigliano. “Se les otorga un subsidio extra, esto quiere decir que no les importa que se rompan los trenes, ya que paga el Estado. Si les dan el subsidio lo arreglan; sino, no”, informó a Perfil.com el diputado.

Cuánto reciben. Con los trenes, TBA recibe en concepto de subsidios -por el Mitre y el Sarmiento -, $1.89 por boleto. Según la información disponible en el sitio web de la Secretaría de Transporte que conduce Ricardo Jaime, en junio último la empresa recibió subsidios por $ 11.929.321,50. Desde junio hasta diciembre no se publicaron cifras actualizadas.

Fuente: Diario Perfil

2 comentarios:

  1. Se olvidaron de decir que los hnos. Cirigliano son íntimos amigos de Kichner y que seguirá la festichola, mientras el interior sigue APORTANDO Y MIRANDO LA FIAMBRERA.

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  2. ah pero esperen eso no es todo, como son dueños de la "empresa" de bondis plaza, los pintan en emfer con guita de los subsidios del tren y los arreglan en liniers en los talleres, negocio redondo para ellos para jaime para de vido y para cristina y marido.

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