Los operadores privados de los subtes y de los servicios ferroviarios metropolitanos cobrarán en el próximo año 318 millones de pesos de subsidios, un 17,7% más que el total de los aportes estatales que recibirán en 1997.De acuerdo con lo estipulado en el Presupuesto nacional de 1998 que el Gobierno remitió al Congreso para su aprobación (y que ya tiene media sanción de Diputados), los cuatro grupos privados que operan los trenes urbanos y la red de subterráneos tendrán un incremento de 48 millones de pesos en los subsidios que reciben del Estado nacional.Los operadores privados de los servicios metropolitanos embolsarán 318 millones de pesos entre enero y diciembre de 1998 frente a los casi 270 millones que terminarán recibiendo a lo largo de este año.Según las reglas de juego fijadas para las concesiones ferroviarias, el Estado debe aportar todos los años un paquete de subsidios para los operadores privados de los subtes y de los ferrocarriles urbanos de superficie. Los subsidios -que varían en sus montos según los años-se destinan a cubrir las pérdidas operativas de los concesionarios y la totalidad de las inversiones que se realizan en obras de infraestructura ferroviaria y en las reparaciones de materiales tractivos y rodantes.Los empresarios privados argumentan, de todas maneras, que la actual calidad de servicio no se puede comparar, en frecuencia y puntualidad, por ejemplo, con la que había antes de la concesión. Por eso se duplicó la cantidad de pasajeros en los tres años de concesión, dijeron.Quién pagaCon la privatización, todas las obras físicas y los trabajos de mantenimiento y renovación de las flotas de locomotoras y coches quedaron a cargo del Estado. Esas inversiones son ejecutadas por los concesionarios, pero pagadas con subsidios.En tanto, los gastos de operación que no pueden cubrir los concesionarios con sus recaudaciones también son compensados por el Estado con subsidios que van disminuyendo con el paso de los años. En algunas líneas, los subsidios operativos se mantendrán hasta el final de la concesión. En cambio, en otros ferrocarricales se eliminan y son los operadores los que empiezan a pagar canon.Si se comparan los subsidios de 1996 y los previstos para 1998, se observa un incremento de casi el 44%. Desde el Gobierno sostienen que ese aumento obedece a la ejecución de grandes obras y reparaciones programadas. Fuentes de la Secretaría de Transportes señalaron que en 1999 los subsidios bajarían a menos de $250 millones. Es que en 1998 -explicaron-, se suman el máximo monto de inversiones con la mayor cantidad de subsidios operativos. Si se tiene en cuenta ambos rubros, el Estado aporta cada día casi 900.000 dólares para el funcionamiento de los ferrocarriles metropolitanos en manos privadas. Poco menos que el millón de pérdida diaria que tenían los trenes urbanos en 1991 cuando se los privatizó por el alto costo que representaban para el Estado.
Fuente: Clarin
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