martes, 13 de enero de 2009

Editorial de La Gaceta sobre la postergación del viaje en tren

Las intenciones pueden ser buenas, pero si estas no se hacen realidad, la frustración es cada vez mayor y lo que es peor, se pierde credibilidad. Eso sucede con los anuncios que hacen los gobiernos y por tratarse de buenas noticias generan una lógica expectativa.

La reapertura de los Talleres Ferroviarios de Tafí Viejo y la reapertura de un ramal son ejemplos de lo que señalamos. Se anunció esta semana que la reactivación de tren que unirá San Miguel de Tucumán con la vecina ciudad se concretaría el jueves 15. La algarabía invadió a una buena parte de la población. Sin embargo, el viernes pasado, el gobernador anunció que el secretario de Transporte de la Nación le comunicó que el viaje inaugural del tren de pasajeros se postergará hasta febrero. La razón, según el mandatario, fue que el tren que debía llegar el martes desde Buenos Aires, se quede definitivamente en Tucumán.

Esta historia de promesas y expectativas la vivieron también los Talleres que dejaron de funcionar en 1977 y fueron reabiertos con la llegada de la democracia, en 1984. Pasaron a la provincia en 1994 y un año después, durante la administración de Antonio Bussi, fueron cerrados. Néstor Kirchner anunció su apertura parcial en 2003. En octubre del año pasado, se lanzaron las obras de refacción financiadas por la Nación en la nave de vagones de los talleres ferroviarios. La intención de Poder Ejecutivo Nacional es que en Tafí Viejo se reparen 10 vagones por mes. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner participó del acto mediante una videoconferencia.


Ante la inminencia de que el tren de pasajeros comenzará nuevamente a rodar, se instaló una plaza con merenderos y juegos para chicos, y se reacondicionó el puente peatonal que une la estación con la Villa Obrera. Los comerciantes de la zona observaron que las ventas se incrementaron desde que se efectuaron esas obras e iluminaron el predio.
Se sabe hasta ahora que el convoy partirá desde la estación de Central Córdoba, ubicada en Marco Avellaneda y San Martín, y llegará a la vieja estación de Tafí Viejo. En la parada de San Miguel de Tucumán se instaló un nuevo sistema de iluminación y se construyó un hall de espera para los pasajeros. Según se anticipó, en abril el servicio comenzaría a ser regular.

Ciertamente, el tren ha sido -y lo sigue siendo- un medio de transporte vital para el desarrollo de los pueblos. Recuperar este servicio implica tener claridad en los objetivos. Creemos que es necesario tener una política clara en este sentido para saber cuál será el alcance de las grandes inversiones que habrá que hacer en este rubro. ¿La reposición del tren de pasajeros San Miguel de Tucumán-Tafí Viejo responde a un plan ferroviario integral en toda la provincia o se trata de un hecho aislado? ¿Cuál será su frecuencia horaria? ¿Competirá con los otros medios de transporte? ¿Se lo modernizará? ¿El Estado sostendrá este servicio económicamente en el tiempo o lo abandonará luego, con el acostumbrado pretexto de que no es rentable y tampoco eficiente? Los viajes en tren de Tucumán a Buenos Aires han llegado a durar en ocasiones entre 27 y 33 horas, con los consecuentes reclamos.

En algunos países europeos, por ejemplo, el tren es un servicio de lujo -por lo tanto, caro- y ello es así porque las políticas de transporte apuntan a ese objetivo. Consideramos que es imprescindible saber cuál es la meta que se persigue, cómo se llegará a esta y de dónde saldrán los recursos para sostener el emprendimiento. La promesa que no se cumple es amiga de la demagogia y la que se concreta sin seriedad queda a mitad de camino y genera desdicha.

Fuente: La Gaceta

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