lunes, 16 de febrero de 2009

¿Volverá con la primavera y por Belgrano?

Jaque apuesta a inaugurar para la primavera, al menos un tramo -Gutiérrez-Maipú-Godoy Cruz- del metrotranvía, que viene intentándose desde 1995. Las urnas empujarán. Radicales de Godoy Cruz y la Capital, recelosos, miran la letra chica. No está definida la discusión de la calle Belgrano y los planes ferroviarios.
¿Volverá con la primavera y por Belgrano?
Promediaban las 2 de la tarde en el salón de las pálidas Patricias. Aguardando al gobernador la espera se había hecho larga: Jaque venía de una de sus giras departamentales y del traspié en el Hospital El Carmen.

Una jubilada airada acababa de pasar al estrellato nacional en el viejo hospital de los empleados públicos al insultarlo ante las cámaras de TV y enrostrarle el Apocalipsis que viven los viejos: “Tiene problemas mentales”, dijeron de la mujer algunos asesores. Desafortunadamente, Jaque lo repitió al volver al Barrio Cívico.

Cuando entró al salón, Jaque cargaba en su rostro el momento vivido. Pero le cambió la cara cuando se dispuso a disfrutar de lo que esperaba hace tiempo: “Este es un momento muy especial”, dijo al empezar.

Había gremialistas ferroviarios, funcionarios de la Municipalidad de Maipú (obviamente no estaban los del Godoy Cruz de Cornejo ni los de la Capital del Viti), empresarios, algunos ministros y una nube de periodistas. Todos convocados a la firma de los contratos para la construcción de las obras necesarias para que en poco más de un año circule en Mendoza, el viejo proyecto del tren urbano. Nacido en 1995 y muerto por lo menos un par de veces. Llamado ahora metrotranvía (ex ferrotranvía en los 2 intentos de Cobos; ecovías en el de Lafalla).

El tren y las urnas. Se explica la satisfacción que imperaba frente a las Patricias: Jaque y Paco Pérez -el ministro responsable de hacer lucir la obra pública de aquí a las elecciones- tienen clarísimo que con el primer convoy triple del tren urbano entrando a la ciudad, pueden empardar las tragedias de la inseguridad, que muchos imaginan para los días previos a las urnas.

Lo saben Lafalla, con el caso del chico Bordón, o Cobos, con sus 5 crisis de la inseguridad. Nadie olvida en el Confe y en el PJ que esas tragedias les costaron las derrotas a Lafalla y al hoy encumbrado Cobos, y por contraste le sirvieron a Jaque para las promesas de 2007.

El asunto es que los empresarios adjudicatarios del tranvía (el grupo Porreta en Construcciones y Sogecic, que entre otros integra Benito Roggio, especialista en obras ferroviarias, construyó el Tren de la Costa) tienen 12 meses para dejar lista la vía electrificada, los paradores, las barreras automáticas, los puentes altos y las pasarelas, la red de comunicación electrónica, entre otras cuestiones.

“¿Y las urnas?”, preguntó alguien en el entretiempo. “Porreta y sus socios de la UTE se han comprometido a terminar el tramo Gutiérrez-Maipú-Godoy Cruz en 6 ó 7 meses”, aclaró un allegado al contrato.

Es que Jaque tiene previsto conseguir del gobierno nacional uno de los convoyes triples “como muestra de los 10 que comprarán luego”, para inaugurar parcialmente el servicio, allá por agosto o setiembre.

Con esa foto -como la de Roca entrando en el tren “del Oeste” en el siglo XIX- se esperanzan en el Barrio Cívico: el tren-tranvía retornando a Mendoza y en el primer vagón Jaque, el o la que lo acompañe del gobierno nacional (¿?), Bermejo -el intendente candidato al Senado nacional- y los invitados eternos. Y muchos otros: cada “triple” tiene capacidad para 240 pasajeros, con un confort que hemos admirado en Europa (se los ve en Berlín, en Valencia, Génova, Lyon, Barcelona, Dublín) circulando en el corazón mismo de las ciudades.

Belgrano y las dudas. Ese es precisamente otro asunto: el contrato firmado el miércoles (72 millones de pesos) prevé lisa y llanamente la circulación del metrotranvía por la calle Belgrano, a nivel, entre jardines y sin rejas. No es un mero detalle: el Viti Fayad enrojece de bronca cuando insiste en que “no pasarán a nivel para cortarme la ciudad con los trenes”.

Está por verse: en el Barrio Cívico dicen que tienen margen legal y financiero para extender la obra si hiciera falta “soterrar” las vías entre Pedro Molina y la estación de Las Heras y Belgrano (una especie de canal por el que circularía el tren y por sobre el que cruzarían las calles transversales).

Los ferroviarios aclaran: “No hay nada que negociar con la Municipalidad: esto es parte de un proyecto nacional de retorno del tren, como el de Alta Prestación Buenos Aires-Mendoza; el Mendoza-San Juan; el Tren de las Arenas y el mismo Trasandino. En las grandes ciudades del mundo los trenes urbanos ingresan a las ciudades dentro de planes para descongestionar el transporte y luchar contra el congestionamiento vehicular”.

En la Onabe -cuyo representante en Mendoza estaba en las Patricias el miércoles- ratificaron: “Se puede charlar, claro. Pero es cierto lo del proyecto nacional de retorno del tren y, además, la Nación es la dueña de esos terrenos y los transfirió a la Provincia el año pasado”.

Ahí estaban también los compañeros de la Unión Ferroviaria y de La Fraternidad, contentos e intransigentes: “El paso de un convoy triple de esta tecnología no demora más de 3 o 4 segundos por cruce, de manera que su ingreso no complicará la circulación este-oeste, y viceversa”.

También piensan en el Viti cuando insisten en ponerse entrelazados frente al paredón de la calle Perú y Godoy Cruz, cada vez que el intendente radical (ahora en la alianza UCR-Cobos, se supone) insiste con la topadora para pasar con la Godoy Cruz hacia el Oeste, atravesando tierras del imperio ferroviario y del futuro proyecto “Puerto Madero” (ahora adormecido y de negociación nacional).

De trenes y retornos. Eran las 14.30 ya cuando Jaque -todavía golpeado por el escándalo de la mujer de El Carmen- sinceró ante las Patricias su esperanza sobre el metro, repitió dos veces: “Lo que antes no se pudo” o “hacer lo que no se hizo antes y seguir lo que se hizo bien”.

Como Pérez, repitió el propósito de cambiar el caos actual de la ciudad atestada y el transporte casi anárquico, por un “nuevo modo de ingresar y salir de la ciudad”, con el tren urbano, los troles “usados-nuevos” y un replanteo de la circulación en el volcán del Centro.

De paso, para alegría de los ferroviarios, que seguían atentamente la firma, volvió a hablar del “proyecto nacional del retorno del tren” y enfatizó con el propósito del Tren de Alta Prestación Buenos Aires-Mendoza (en realidad su licitación está postergada), que imaginan llegando a Fray Luis Beltrán y “por adentro” -Buena Nueva, Lagunita, El Borbollón- hasta Estación Panquehua, eludiendo el Centro.

Repitió que con su compañero Gioja trabaja en “el restablecimiento del tren de pasajeros entre Mendoza y San Juan” (es parte del proyecto del Tren de Alta Prestación del gobierno nacional) y mencionó por primera vez el Tren de las Arenas (una línea convencional, hoy FF.CC.
Belgrano entre Guaymallén, Lavalle, Pie de Palo en San Juan y La Rioja).

No podía faltar, claro, una mención al añejo propósito regional del Tren Trasandino, ahora metido en los intentos de echar a andar la obra binacional de un túnel ferro-vial entre Puente del Inca y Guardia Vieja (verde aún, pero rescatado y ampliado por grupos empresarios argentinos, brasileños, uruguayos y chilenos, encabezados por Eurnekian, de Aeropuertos 2000).

Hay viejos sueños, reeditados y mejorados ante las necesidades políticas, es cierto. Tal vez las urnas ayuden a empujarlos esta vez hasta Estación Realidad, donde hace mucho esperan los vecinos.

Fuente: Los Andes

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