Un nuevo intento por comenzar las obras de apertura de la calle Godoy Cruz fue detenido ayer por el representante del Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (Onabe) en Mendoza, Raúl Morcos, y unos 40 trabajadores de América Latina Logística, la empresa concesionaria de los talleres del ferrocarril, quienes se agruparon para evitar el trabajo de las máquinas.
Las dos topadoras, que fueron llevadas con un camión hasta el lugar, quedaron estacionadas sobre calle Perú, ya que los operarios no alcanzaron a comenzar la tarea.
El intendente de Capital, Víctor Fayad, se mostró contrariado porque asegura que cuando viajó a Buenos Aires la semana pasada obtuvo la autorización expresa del ministro de Planificación de la Nación, Julio De Vido, y del titular de la Administración de Infraestructura Ferroviaria, Juan Pablo Schiavi, para empezar los trabajos preliminares en el predio.
Sin embargo, Morcos manifestó que hasta que el Onabe le remita una autorización por escrito, no puede permitir que ingresen y, de hacerlo, deberá llamar a la fuerza pública.
Los empleados de ALL se habían ubicado en la abertura de la pared de ladrillo sobre calle Perú que la comuna capitalina realizó el 17 de setiembre, cuando además arrancaron algunos árboles para despejar el espacio del futuro trazado de la continuación de la avenida Godoy Cruz, desde Perú hasta Tiburcio Benegas (conectará con Roque Sáenz Peña), por los terrenos de la ex estación de ferrocarril San Martín.
Raúl Toneatti, delegado del taller, detalló que les habían informado que el municipio no tenía autorización, pero subrayó que si se extiende la calle como está planeado, cortarán la playa de maniobras y dejarán los talleres, donde trabajan más de 200 personas, inoperantes.
El director de Obras Públicas de la comuna, Oscar Sevilla, manifestó que en esta primera etapa sólo harán los trabajos preliminares, de movimiento de suelo, hasta calle Villalonga, por lo que no llegan al predio de la concesionaria ni afectan ningún ramal vial.
Es que la tarea no resultará sencilla, porque la calle que se abrirá tiene una extensión aproximada de 700 metros, pero también hay un desnivel de unos 8 metros, por lo que estiman que tendrán que realizar un terraplén.
Fayad indicó que cuando se reunió con De Vido y Schiavi, el ministro dio por teléfono la orden de que no se obstaculizara el accionar del municipio. Subrayó que no existe ningún proyecto ferroviario provincial ni nacional que vaya a tomar este sector y que la apertura de la avenida Godoy Cruz va a recuperar y jerarquizar la zona.
Y agregó que los empleados de ALL no tienen derecho a exigir una autorización cuando no afecta el predio de la empresa, por lo que está analizando hacer una denuncia penal o solicitar a la Justicia alguna medida para evitar que se repitan las amenazas a los operarios de la comuna.
Morcos dijo que había informado a quienes trabajaban en la apertura que no cuenta con una indicación por escrito, por lo que no les podía permitir continuar con la tarea. Explicó que ha pedido a Buenos Aires que le informen si hay alguna novedad sobre la solicitud de la comuna.
Reconoció que tanto en el proyecto del Ferrotranvía Urbano como el de Puerto Madero se prevé la apertura de la calle, pero en forma subterránea para no interrumpir el tendido ferroviario.
Carlos Sosa, titular de la Unión Ferroviaria, sostuvo que no se oponen a la apertura de la avenida, pero que debe hacerse por encima o por debajo de las vías, ya que el taller concesionado que perteneció a la estación San Martín tiene más de 100 años y es el primero en complejidad -de las reparaciones que se realizan- en la Argentina y el segundo en América Latina.
Fuente: Los Andes
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