lunes, 12 de marzo de 2012

En Apóstoles llueven críticas por el servicio del tren de TBA


El pasaje Apóstoles-Pilar cuesta 270 pesos, contra 148 de El Gran Capitán • Prometieron unidades nuevas, pero se usa una que tiene treinta años de antigüedad • APÓSTOLES. El tren de pasajeros que une Apóstoles con la localidad de Pilar (Buenos Aires), empezó a operar el 16 de diciembre del año pasado, cuando la Secretaría de la Nación decidió dar de baja la concesión con la firma TEA, para otorgársela a Trenes de Buenos Aires (TBA), firma actualmente intervenida por el Estado a raíz de la tragedia que días atrás se cobró medio centenar de vidas en el barrio porteño de Once. El nuevo servicio ya cumplió desde entonces sus diez primeros viajes, y este último domingo partió desde la estación de Apóstoles con menos de cien pasajeros.

 

La merma en la cantidad de pasajeros que se viene registrando tiene desde ya relación directa con la finalización de la temporada estival de mayor movimiento, pero además influye el elevado costo del servicio, que ahora cuesta 270 pesos, mientras que hasta diciembre costaba 148 pesos, una suba brutal que hizo que el tren en Misiones dejara de ser un servicio popular, ya que sus costos están muy cercanos del servicio de micros de larga distancia. En este contexto, se desconoce además cuál será el destino del servicio Apóstoles - Pilar si el Gobierno nacional decide dar de baja la concesión de la empresa TBA. Habrá que ver el alcance de la medida -si finalmente se ejecuta- y su repercusión, incógnita que se suma a la necesaria y por ahora inexistente de una inversión que mejore el estado de las vías en determinados tramos del recorrido, estimada en 200 millones de pesos. Se agrega al cuadro de decepción del usuario, las promesas incumplidas en cuanto a las unidades, ya que en diciembre se anunció que en los primeros meses del servicio se utilizarían unidades más modernas y cómodas, pero hasta ahora se sigue viajando en unidades con treinta años de antigüedad, que no tienen aire acondicionado y cuyos asientos siquiera se reclinan, aspectos que los usuarios reclaman, dado el alto costo del servicio desde que TBA lo tiene a su cargo. PRIMERA EDICIÓN estuvo este domingo en la estación de Apóstoles, dialogando con pasajeros que siguen apostando al servicio de TBA, pero con fuertes críticas después de la tragedia de Once. “Ya no es un servicio popular” En el andén de la estación de Apóstoles se apiñan los pocos pasajeros y familiares que esperan la partida del tren, anunciada para las 19.40. También, unos pocos vendedores ambulantes ofrecen galletitas, gaseosas y helados picolé. El paisaje dista mucho de aquella postal con más de medio millar de personas del 16 diciembre, cuando TBA hacía su primer viaje. “Ya no es un servicio popular” sentencia Ramiro Giambelluca (37), pasajero que viaja una vez por mes a la capital del país. “El tren siempre fue un transporte de bajo costo. Pero desde que está TBA pagamos 120 pesos más que lo que pagábamos hasta diciembre, lo aumentaron de un plumazo, y hoy la verdad es que si tenés los cien pesos más que necesitás para viajar en colectivo ni lo dudás” asegura el viajero. Las quejas por el elevado costo son una constante. “270 pesos para un servicio que ni siquiera tiene asiento reclinable, que no da comida y no tiene aire acondicionado es una barbaridad. Cuando autorizaron ese aumento desvirtuaron todo el objeto social del ferrocarril de pasajeros” acotó Lucía Amarilla (42), pasajera de Posadas. “El Gobierno benefició a TBA” Para los usuarios, los debates en torno a la empresa TBA que surgieron últimamente a raíz de la tragedia en Once, son temas de frecuente conversación. “Quedó en evidencia, con la desgracia sucedida, que el Gobierno buscaba beneficiar a TBA, siempre lo benefició, ahora están interviniendo la empresa pero hace apenas tres meses le estaban dando esta concesión para que sigan ampliando sus negocios y le autorizaron una suba descomunal del pasaje. Son socios, sólo que ahora tienen que disimular un poco” opinó Francisco Motta (51), oriundo de Morón (Buenos Aires). Por su parte, Cristian Zarza (28) cuestionó que “se está hablando de la línea Sarmiento pero nadie dice nada de que TBA está operando en Misiones a precios zarpados y con un servicio que no es bueno porque las unidades son viejas, tienen treinta años. A mi opinión deben sacarles las concesiones de todas las líneas, incluida esta que viene a Misiones, y poner trenes del Estado, baratos y con buen servicio”.

Fuente : Los Primeros

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